La mayoría de los paisas conocen San Vicente Ferrer de nombre. Pocos saben exactamente lo que guarda.
A 63 kilómetros del centro de Medellín, este municipio del oriente antioqueño tiene el tamaño exacto para ser tranquilo sin ser olvidado. Sus montañas forman uno de esos paisajes que se quedan en la memoria sin necesidad de ser fotografiados.
Cómo llegar
Desde Medellín, la ruta más cómoda va por Guarne y sube hacia el oriente. El trayecto dura aproximadamente una hora en condiciones normales de tráfico.
La carretera atraviesa varios pisos térmicos: parte en el calor del Valle de Aburrá y termina en la frescura de las montañas de San Vicente. El cambio de temperatura forma parte de la experiencia.
El clima
San Vicente Ferrer tiene un clima templado con variaciones. Las mañanas suelen ser despejadas y frescas; las tardes traen nubes que envuelven los cerros con esa niebla característica del oriente antioqueño.
Las noches son frías. El tipo de frío que invita a buscar una cobija y quedarse quieto.
La naturaleza que lo rodea
La región hace parte de una zona de alta biodiversidad. Los bosques que rodean San Vicente Ferrer albergan aves, insectos y plantas que difícilmente se ven en entornos urbanos.
El sonido del lugar cambia completamente al anochecer. La ausencia del ruido de la ciudad se siente físicamente.
Ikuna está ubicado en este municipio precisamente por todo esto. Porque creemos que el contexto geográfico no es un decorado: es parte fundamental de la experiencia.